miércoles, 26 de junio de 2013

Acerca de la infidelidad

Hoy me puse a pensar en la infidelidad amorosa. Como es usual en mi, antes de sacar conclusiones, procuro informarme primero. Así que crucé información cientifica relacionada al funcionamiento del cerebro, algo de Neurociencia que me encanta, luego algo de lectura popular. Pasé también por recordar experiencias personales y ajenas, terminando por la religión y algunos conceptos monógamos. Nada es concluyente, pero aqui mi versión personal de este controvertido tema.

Por definición (fuente Wikipedia),  La infidelidad se refiere, popularmente, a las relaciones amorosas, a corto o largo plazo, establecidas con personas distintas del vínculo oficial, que a menudo se mantienen en secreto por considerarse como una amenaza a la institución familiar.
De acuerdo a la Psicología, las causas de la infidelidad humana pueden ser múltiples, están relacionadas con la personalidad y la historia erótica individual; pueden ser insatisfacción, aburrimiento, curiosidad, búsqueda de novedad, narcisismo, venganza, desenamoramiento, soledad, la habilidad de conquista del tercero involucrado, necesidad de amor, comunicación deficiente, crisis, etc; la lista resulta interminable. La infidelidad no es exclusiva de personas insatisfechas, pues algunos estudios han comprobado que hay una tendencia natural en el ser humano a buscar nueva pareja sexual a partir del 4to año de relación independientemente de si la relación va bien o mal.

La Neurociencia nos dice que el amor romántico nos es nada mas y nada menos que pura química. Hay una tendencia entre algunas personas genética y psicólogicamente similares a atraerse, explican que incluso antes de elegir, nuestro cerebro ya eligió por nosotros la pareja que aparentemente es la más apta para garantizar la prolongación de la especie. Es el cerebro el único responsable de activar las hormonas endógenas que nos "enceguesen" al amor romántico.
Está comprobado que durante el enamoramiento entran a tallar hormonas endógenas tales como la dopamina (del amor y ternura), la oxitocina (relacionado al amor pasional y sexual), la finilananina, endorfina, entre otras, todas con la firme misión de asegurar que una relación se concrete. Es también concluyente la investigación que arroja que el amor romántico es finito. La dopamina que expulsa el cerebro baja paulatinamente sus niveles hasta desaparecer y entonces es cuando empezamos a ver en el ser amado todos los defectos y virtudes "reales" que durante el estado de "adicción" no eramos capaces de ver con claridad. Los cientificos dicen que este estado dura aproximadamente 9 meses y puede prolongarse un poco si hubiesen factores en la relación que incentiven la "dopamina y oxitocina", cómo las relaciones que se tornan prohibidas, por ejemplo. Para la Neurociencia ser monogamo no es un estado natural en el ser humano, pues por naturaleza "animal" el ser humano busca prolongar la especie y diversificarla, esta información ha evolucionado en nuestro cerebro por años, siendo por ello necesario para el hombre y mujer buscar durante distintos periodos nuevas parejas sexuales.
Pero bueno, también se investigo a las parejas que tienen relaciones bastante largas y descubrieron que despues de que las drogas iniciales del enamoramiento van perdiendo su fuerza, se activan otras hormonas importantes relacionadas a los objetivos, las metas, al equilibrio, al entusiasmo, etc. estan se activan cuando se genera en el ser humano otro tipo de conexión. Sin tomar en consideración las relaciones que se mantienen unidas por algun tipo de dependencia emocional o material o algun problema de índole psicológico, las relaciones sanas que duran en el tiempo son aquellas que lograron desarrollar otros vinculos más fuertes, puesto que el amor romántico ya desapareció.

Las religiones y sus conceptos de la fidelidad varian de acuerdo a sus creencias. La cultura occidental se caracteriza por una tendencia a respetar la monogamia, viendo inaceptable moralmente algo distinto a ello. Se crea el vinculo del matrimonio para garantizar de alguna manera este "pacto". Se tiene la idea que las personas infieles son "malas", que van en contra de "Dios" y de la iglesia. Las relaciones que terminan por esta causa, son las mas dolorosas e inaceptables. Sin embargo otras culturas aceptan la poligamia como algo natural, no generando esto malestar alguno en los involucrados.

Entre otras muchas cosas interesantes al respecto, me atrevo a opinar y brindar una apreciación personal concluyente a toda la información adquirida y por supuesto, porque no decirlo, por la experiencia personal en determinados momentos de mi vida como mujer infiel y como mujer engañada y dolida.

No creo en la naturaleza de la fidelidad. Creo que todas las personas pueden ser capaces en algun momento de su vida de ser infieles en una relación si son expuestas a la tentación. Y por favor no quiero ser malinterpretada, porque sé de muchas personas que se han mantenido fieles por muchos años, pero también sé de muchas personas que no lo han hecho por falta de oportunidad...

Lo que creo es en el amor. Creo que después de que el ser humano ha alcanzado la madurez emocional necesaria puede ser capaz de dicernir entre lo que considera apropiado y no apropiado.
Creo que una relación en la que hay amor verdadero (es decir las que pasaron el periodo de "adicción"), garantiza su duración en la medida que se hayan establecido acuerdos que hagan felices a ambas personas y que representen valores de lo que ellos consideran "respeto".

Soy de las que creen que para mantener una relación debe haber "DECISIÓN" involucrada y mucha comunicación.
Si creemos haber encontrado a la pareja correcta, al COMPAÑERO O COMPAÑERA de vida, a esa persona con quien queremos pasar el resto de nuestras vidas, pues debemos DECIDIR hacer todo lo que este a nuestro alcance por hacer que esa relación dure en el tiempo, bajo acuerdos de RESPETO, APOYO, COMPRENSIÓN y demás factores que mantengan vivo el sentimiento del amor. La fidelidad es entonces para mi, también una DECISIÓN, pues yo decido ser fiel por consideración a los acuerdos pactados con mi pareja y no porque no sienta deseos o atracción por otras personas. Y la decisión implica tomar las acciones necesarias que eviten errar en el intento de respetar estos acuerdos.

Si actualmente te encuentras en una relación que bajo todos los conceptos consideras que es "la relación", si crees que esa persona es la persona con quien debes pasar el resto de tu vida, pues mi consejo sería que tengan muy claros sus acuerdos y definan bien lo que estan y no estan dispuestos a aceptar en su relación. Lo que esperan y no esperan del otro. Para mi la infidelidad no es sólo engañar sexual o mentalmente a una persona, para mi la infidelidad es también "sacarle la vuelta" a todos aquellos acuerdos de amor que se hicieron cuando se asumió la relación.
Bajo esta perspectiva yo podría perdonar una infidelidad amorosa si soy conciente que yo fui infiel en otros acuerdos hechos con mi pareja, ser conciente que descuide lo que era importante para el (ella).

El problema es que la mayoria de relaciones se embarcan en una aventura de la que no son concientes, una aventura en la que buscan sólo ser amados sin tomar en consideración lo que es importante para la persona con quien estamos. Y entonces los engaños, las mentiras, los reproches, las discusiones, se tornan el pan de cada día, pues a veces no entiendes ni siquiera que haces todavía con esa persona.

Las relaciones que perduran son aquellas en las que ambas partes deciden respetar al máximo los acuerdos, las que mantienen una comunicación constante sobre sus sentimientos en relación al otro, las que hacen de su pareja, su mejor amigo(a) y complice de vida.

No somos perfectos y lograr esto sería quizas el ideal, pero el hecho de querer intentarlo y que tu pareja lo sepa, no tiene precio.

Mi humilde opinión.

Lourdes